Las autoridades intentaban también dilucidar si existía alguna conexión entre una explosión en Chelsea, un barrio de Manhattan con una fuerte vida nocturna, y otros dos ataques, uno con una bomba, en Nueva Jersey, sin víctimas, y otro perpetrado por un hombre vinculado a Estado Islámico (EI) con un cuchillo, que dejó ocho heridos en un centro comercial de Minnesota.
El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo que la explosión en Chelsea había sido “obviamente” un acto terrorista. Pero el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, dijo que aún se desconocían las motivaciones del ataque o si existía un vínculo con alguna organización terrorista internacional.






0 comentarios:
Publicar un comentario